lunes, 7 de octubre de 2013

Otro momento. Lleno de amor.

Cierro los ojos. Y recuerdo. Recuerdo ese momento como si hubiera sido tan solo hace unos minutos. Ese momento en el que no pude sentir más felicidad. Los dos en el sofá, el con su cabeza en mis piernas, viendo la tele. Yo acariciando su cabello, y sin poder dejar de mirarlo, de detallarlo. Y de repente se da la vuelta, y me descubre. Me mira con esos ojos oscuros que tanto me encantan, y una vez más me pierdo en ellos, en la profundidad de su color, y en las miles de cosas que me expresan. Una sonrisa por mi parte, y una aún más hermosa por la de él.  Un beso. Y otro tras otro. El vicio de sus labios.  Sin duda, estoy enamorada. Mi corazón lo siente cada vez más.   










Te Quiamo 

martes, 1 de octubre de 2013

No me rendiré.

Ahora me impresiono, de la seguridad con la que hablo, de lo tranquila que sueno. Me pongo a pensar, y quizás es por la intuición que ya tenía de que esto sucedería, de la cantidad de horas que estuve pensando sobre esto, y no me tomo por sorpresa. Ya sabía que tenía que hacer.

A veces, por razones de la vida, tenemos que tomar decisiones, escoger entre una u otra. Y aunque esta vez, no soy yo la que tiene que decidir, me incumbe mucho. Después de mucho tiempo pensando, analizando. Me di cuenta de que su felicidad, es la que más me importa, que el este bien, es  mi objetivo. Y si para ello tengo que privarme de algunas cosas, no me molesta en lo más mínimo.

Con el pasar de los meses, me he dado cuenta de que lo necesito como el oxígeno de cada a día. Él es el que ha estado ahí para compartir mis risas, y para secar mis lágrimas, él es mi primer y último pensamiento en el día. Él es el que con un beso o un abrazo, me hace sentir protegida, me hace sentir pequeña. 

Hace un tiempo, decidí conducir a su lado en la oscuridad, sin saber lo que la carretera nos traería por delante. Y no voy a rendirme. No voy a dejar de conducir, ni a bajarme del coche. Voy a luchar por lo que quiero. Una vida a tu lado. Y que intenten impedírmelo y verán como no son capaces de hacer que me olvide de ello












Así empezó todo

Es ver su nombre entre los conectados, y sonreír. Y piensas porque tiene que ser tan lindo que con solo eso te saca una sonrisa? Y es que con cada vez que habláis, te ríes como nunca, y en tu estomago están esas bonitas mariposas!  ¿Ilusionada? Probablemente, y eso da miedo. Ha sido muy poco el tiempo en que esta persona te ha hecho sentir bien, agradable y te ha hecho reír en malos momentos. Esa persona, a la que llamas “tonto” y se indigna por ello, el que hace bromas de la forma en que le demuestras cariño, el que se mete contigo, por esas demostraciones, el que te reta en una competición de puntuaciones, el que te habla cuando menos lo esperas, el que te hace bromas, y simplemente te sientes bien hablando con él. Esa persona está entrando a mi vida, de una manera muy rápida. Tanto, que llegara el momento en que no pueda, sacarlo de mi corazón. 


El verdadero primer beso.

El verdadero primer beso. Y no, no me refiero al primero que damos en nuestra vida. Para muchos este ha sido robado, o no ha sido especial.  Realmente, el primer beso, es el primero que damos con amor, ese que se diferencia a los demás, ese que te hace subir a las nubes, ese que realmente sientes especial. 
Tengo que decir que para vivir este verdadero primer beso, tuvieron que pasar tres años desde el que yo creía mi primer beso. Increíble ¿verdad?

Aún recuerdo sus ojos oscuros mirándome fijamente, haciendo lo que aún le encanta hacer; detallarme. 
Recuerdo su sonrisa, al ver que mis mejillas se sonrojaban. Entonces se fue acercando a mí, haciendo que mi corazón latiera a mil por hora. Y después de lo que me habían parecido horas, sus labios tocaron los míos, hizo de mis labios los suyos. 
Por un momento ya no estaba en este mundo, por un momento me pareció un sueño, por un momento no creía que lo que hizo que sintiera, fuera verdad. Todo parecía irreal, el tenerlo a mi lado, el poder mirarlo cara a cara, el poder abrazarlo, el poder tocar sus labios. Y si, fue un día maravilloso, un momento maravilloso, un momento repleto de sentimientos. Repleto de amor.