Hay personas que de un momento a otro, empiezan a ser
especiales, en tu vida. Que con un beso o un abrazo, te hace sentir protegida, te hace sentir pequeña.
Que con el quieres compartir todos los días posibles. Pero de repente
todo se va. Y entonces empiezas a pensar como creer en un “para siempre” si
cuando crees haber encontrado el amor de tu vida, lo pierdes. Y aun sonrió
cuando oigo tu nombre, cuando recuerdo tu voz, la profundidad de tus ojos, cuando
recuerdo nuestro primer beso, y la primera vez que entrelazamos nuestras manos,
cuando recuerdo ese “-¿Juntos?- Juntos” al ver una peli en mi casa, cuando
recuerdo ese maravilloso día en que decidí compartir todos los momentos posibles
a tu lado, ese 26 de Julio, cuando recuerdo nuestras pequeñas discusiones sobre
temas futbolísticos, cuando recuerdo cada sonrisa en la mitad de un beso, o
como me callabas con uno de esos, cuando recuerdo ese sentimiento de nervios,
al quedarte detallándome y mirándome a cada segundo, cuando recuerdo el olor
del girasol que me regalaste, o como por unos segundos me quede dormida a tu
lado, con mi cabeza apoyada en tu hombro. Sonrisas mezcladas con lágrimas.
Porque son cosas que solo pasan una vez, y que echare muchisimo de menos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario